En el primer episodio sobre el análisis de la campaña de Xilos del podcast de La Nanosfera hemos hablado sobre el espectacular primer escenario, el desembarco algoryn en la superficie del planeta. Es muy recomendable jugar antes el minijuego que nos propone Rick Priestley para determinar las cápsulas que los defensores ghar consiguen derribar antes de que éstas lleguen a tierra.
Los materiales necesarios para este minijuego estaban colgadas en la web de Warlord Games, y aún se pueden descargar en este enlace a día de hoy, pero no es seguro que sigan ahí para siempre, así que hemos decidido colgarlos también aquí.
Tampoco podemos asegurar que este blog seguirá vivo, no sé, el 3 de enero de 2061, pero intentaremos que los aficionados a Beyond the Gates of Antares tengan acceso a este material el mayor tiempo posible.
Como comentamos en el episodio del podcast, lo mejor es imprimir en una copistería o impresora casera estos ficheros, en la mejor calidad que podamos, y pegarlos en un cartón para darles consistencia. Una capa de barniz mate protegerá el tablero y las fichas durante más tiempo. Os animamos a hacer este pequeño trabajo de print&play, es muy gratificante y sin duda mejorará la experiencia de la campaña de Xilos. ¡Coméntanos tu experiencia con este escenario!
Última entrada sobre el trasfondo de la campaña de Xilos. Es el momento de acciones precipitadas, decisiones difíciles y el inicio de nuestra historia.
Kamrana Josen, comandante al mando de la expedición de la Concordia, no dejaba de maldecir y quejarse de su situación. Él era un hombre de acción, pero estaba completamente a merced de los protocolos infalibles de las subredes IMTel de la flota, que además les ofrecían protección total. La gran IA que gobernaba la Concordia era infalible, incapaz de cometer errores, y todas las grandes mentes de la flota, incluso la embajadora NuHu Yu Hamnu, habían llegado a la misma conclusión: cualquier intento de romper el bloqueo ghar para pedir ayuda estaba condenado al fracaso. No tenían más opción que esperar, recoger más datos y analizar el problema con más detalle para finalmente llegar a alguna conclusión. Acertada, por supuesto. Para la subred del IMTel, la mente gobernante de la flota, no cabía el error.
Pero había dos individuos en la expedición que estaban acostumbrados a cometer errores. Sin duda tenían mucha experiencia en eso, y de hecho aprovechaban cada oportunidad de practicar más en la materia. Hansa Nairoba, nacido en las Casas Libres y temerario por naturaleza, aventurero, mercenario y agente ocasional de la Concordia, no iba a estar sentado pacientemente mientras el IMTel terminaba de decidir que todos estaban condenados. Su compañero, Bovan Tuk, un jefe guerrero de Mhagris con un desdén bárbaro por la tecnología, era aun menos propenso a ser intimidado por las advertencias de la IA. Juntos decidieron salir a buscar ayuda usando su rápida y ágil aeronave. El IMTel apenas tuvo tiempo de registrar los datos de la subred del hangar antes de que Hansa y Bo ya estuvieran evitando el bloqueo ghar y dirigiéndose al espacio antaresiano.
Puede que el IMTel no hubiera tenido en cuenta a los dos mercenarios, pero al fin y al cabo, parte de razón tenía. Es cierto que la nave de Hansa evadió con éxito el bloqueo ghar y atravesar el portal a Antares, pero a costa de tantos daños que pudo acabar destruida en la fotosfera. Con la última reserva de energía, Hansa se dirigió al portal antaresiano más cercano, donde contra todo pronóstico pudo entrar y acabar cerca de un puesto de avanzada algoryn. Y fue solo cuestión de tiempo que la nave, a punto de ser destruida por los daños internos y la exposición a la fotosfera de Antares, fuera interceptada una patrulla algoryn.
Era tan impensable tanto que la Concordia pidiera ayuda a los algoryn como que estos acudieran a socorrer a la fuerza expedicionaria del C3, pero de alguna forma Hansa consiguió convencer a sus rescatadores. A los algoryn les preocupaba que el Imperio ghar contara con una base de operaciones en el recién descubierto sistema, en la puerta trasera del Prosperato algoryn, lo cual representaba un peligro tan grande que era imposible ignorar. Hansa había traicionado a la Concordia revelando el secreto del sistema de Xilos a una potencia ajena al IMTel, pero eso a él no le importaba. Lo que sí podía representar un problema era que las fuerzas algoryn se expusieran a la IA de la Concordia, siempre propensa a integrar y fagocitar cualquier tipo de subred ajena. De hecho, esto sería precisamente lo que provocaría problemas en los meses siguientes. Pero ahora el peligro presente era la situación de la fuerza expedicionaria de la Concordia y su única salvación parecía que ser el Prosperato algoryn.
En condiciones normales, la decisión sobre actuar o no debería haber sido tomada por el Alto Concilio de Algor tras un intenso debate, pero el comandante algoryn Tar Es Janar, a cargo del sector más cercano al sistema de Xilos, tomó la decisión de actuar de inmediato, ya que sabía que no había más tiempo si querían ayudar a la expedición de la Concordia y, sobre todo, eliminar la amenaza ghar en Xilos, tan cercana al Prosperato. Esta acción, sin consulta previa al Alto Concilio, significaría que Tar Es Janar sería acusado de alta traición, pero eso era un problema para otro día.
6.ª parte: La forja de una alianza
Hansa Nairoba y Bovan Tuk volvieron a Xilos con el general Tar Es Janar y la fuerza de combate algoryn Estrella Naciente, recién formada ex profeso para esta misión. Según la tradición, el nombre de la fuerza de combate se tomaba de la astronave insignia de la flota, aunque de todas formas este era un nombre demasiado optimista, dadas las circunstancias, ya que Tar Es Janar perdería el mando de la flota casi con total seguridad y sufriría exilio por actuar sin la autoridad del Concilio.
La flota algoryn, para minimizar bajas, atravesó el portal de salida al sistema Xilos a gran velocidad, aunque afortunadamente para ellos, los ghar ya habían agotado sus propias fuerzas atacando a la flota expedicionaria de la Concordia que se encontraba en órbita de Xilos. La repentina presencia de una nueva fuerza enemiga hizo que el comandante ghar recalculara sus opciones de victoria, y llegó a la conclusión de que su mejor baza era retirase rápidamente ante el avance del enemigo. Las onda expansiva de las minas disruptoras atraparon a tres aeronaves algoryn, destruyendo a una por completo y dejando a las otras dos seriamente dañadas. A pesar de eso, la flota consiguió romper el bloqueo sufriendo escasas bajas; las pocas naves ghar que intentaron perseguir a la flota lo hicieron con tan poco ímpetu y decisión que las dejaban atrás con facilidad.
Hasta ahora, la estrategia de desgaste de Karg para con la Concordia parecía próxima a dar sus frutos. Los ghar habían hecho inclinar la balanza a su favor concentrando sus ataques de guerrilla contra las astronaves de transporte con pocas defensas. Uno de los cargueros de la Concordia, después de sufrir más daños de los estipulados por los protocolos, fue abandonado por su tripulación dejando atrás una gran cantidad de equipo y suministros. Las bajas se iban amontonando con cada ataque. Los ghar estaban listos para su ataque final.
Pero la llegada de la flota algoryn, liderada por la astronave de batalla Estrella Naciente, rompió la baraja y las esperanzas de Karg. Al contrario que la Concordia, los algoryn llevaban siglos combatiendo contra los ghar, por lo que entendían sus métodos y puntos débiles mejor que nadie. La batalla fue corta; todas las naves ghar alrededor de Xilos fueron destruidas u obligadas a retirarse y unirse al resto de ghar que bloqueaban el portal antaresiano. La fuerza expedicionaria de la Concordia estaba en serio peligro, pero había sobrevivido y estaba a salvo tras reparar sus daños con ayuda de los algoryn.
El único problema que quedaba eran las defensas del planeta, demasiado peligrosas incluso para que la astronave Estrella Naciente se aproximara. Era el último obstáculo que impedía desembarcar en el planeta Xilos.
Un pelotón del Ejército Combinado resiste en su posición.
El planeta Normandhik siempre ha sido un punto de importancia vital en la estrategia posicional de los portales antaresianos. Ubicado en un sector clave al norte del ecuador de Antares, el portal de Normandhik se reveló, al poco tiempo de aparecer, como un lugar clave para evitar que el Imperio ghar tomara posiciones ventajosas en el espacio antaresiano. El Prosperato algoryn decidió, por tanto, que era vital mantener su control para no ceder espacio en su larga pugna con el Imperio ghar, aunque también era importante no denotar su presencia a otras fuerzas antaresianas para no desvelar sus movimientos ni estrategias a facciones rivales.
Al mismo tiempo, y de forma independiente, la gran inteligencia artificial integrada de la Concordia Panhumana, el IMTel, determinó que el portal del planeta Normandhik sería un punto de acceso interesante para un futuro salto a Xilos, un planeta que iba a ser muy importante en los futuros sucesos de la Séptima Era (como ya predijo la inteligencia). El IMTel no detectó ninguna actividad reseñable en la superficie del planeta, así que determinó que el margen de riesgo en la asimilación del portal a los dominios de la Concordia era perfectamente asumible, pues era cercano a cero.
El puesto de avanzada algoryn presente en el planeta detectó de inmediato a las fuerzas del Ejército Combinado cuando estas emergieron del portal antaresiano del sistema solar de Normandhik. El Prosperato sopesó rápidamente sus posibles respuestas y decidió advertir a la Concordia: o se retiraban de inmediato o se verían obligados a tomar medidas más drásticas. El IMTel determinó que las fuerzas nativas serían escasas, pero fue entonces cuando la inteligencia artificial panhumana cometió un error (nunca asumido, pues errar no formaba parte de las posibilidades del IMTel) que más tarde demostraría ser fatal: al basar su decisión en la presencia de una posible nanosfera, las fuerzas del Ejército Combinado tuvieron una percepción falseada de las fuerzas presentes en el planeta, ya que el Prosperato algoryn no hacían un uso intensivo de esta tecnología.
Tropas blindadas algoryn.
La negativa del IMTel a la petición provocó la respuesta violenta del Prosperato, que no podía dejar en otras manos el control del portal antaresiano del sistema. Los algoryn no podían elegir un mejor momento para desplegar su ataque, justo cuando las fuerzas de la Concordia, confiadas en que la presencia rival sería testimonial, se encontraban cumpliendo una misión de exploración. El mando del Ejército Combinado había desplegado una pequeña fuerza alrededor de un punto de entrada en la superficie del planeta para explorar las cercanías cuando las fuerzas enemigas llegaron por sorpresa. Inmediatamente, el IMTel percibió el peligro a través de la nanosfera y emitió su orden a todas las tropas basándose en la menor cantidad de riesgo asumible. De forma instantánea, todos los líderes de escuadra y drones, dispersos en la zona mientras exploraban, recibieron la señal de repliegue y retirada al punto de entrada del planeta para iniciar su evacuación.
Las temibles armaduras ghar. Dentro hay un ser pequeñito y adorablelleno de odio.
El Prosperato Algoryn y el Imperio Ghar llevan eones en guerra. Los ghar, una especie panhumana creada gracias a la modificación genética para combatir en una guerra que ya nadie recuerda, solo conocen la destrucción. Todas estas pequeñas criaturas son clones creados en cadena para servir el ansia conquistadora del Comandante Supremo. No tienen aliados y no hacen distinción entre enemigos: para el Imperio, todo el espacio antaresiano fuera de su control es una potencial conquista.
Debido a su cercanía en la superficie de Antares, el Prosperato Algoryn ha sufrido durante mucho tiempo las ansias de control del Imperio. Aunque todas las facciones del espacio antaresiano llevan luchando contra los ghar durante mucho tiempo, los algoryn son sin duda los que más sufren sus incursiones. Sin embargo, nunca podría afirmarse que una especie tan guerrera y orgullosa como los algoryn sean el bando perdedor en esta eterna pugna, ya que son numerosas las operaciones de ataque llevadas a cabo por el Prosperato para defender sus posiciones o amenazar algún planeta de importancia estratégica. Las incursiones rápidas y efectivas de las puntas de lanza de la Infantería Acorazada han puesto en jaque al Imperio en muchos sectores, pero después los ghar contraatacan en otro lugar, llevando el equilibrio de la balanza en un baile sin fin de un lado a otro.
Pelotón de asalto algoryn en una de sus misiones. Nada bueno les espera a sus adversarios.
Hace poco se libró una batalla en un planeta cuyo enlace con Antares se ubicaba en una zona muy cerca del recién descubierto planeta Xilos. Este planeta sin nombre, llamado B-58-alpha en los registros algoryn, había estado controlado por el Imperio desde hacía bastante tiempo, que solo mantenía un pequeño destacamento en un sector continental, pero el Prosperato decidió acabar con la presencia de sus eternos enemigos en el lugar aprovechando que las fuerzas desplegadas allí contaban con pocos efectivos. Sería una operación rápida, llevada a cabo con la habitual eficacia de la IA Algoryn (Infantería Acorazada). Aunque controlar este planeta fuera un objetivo secundario, ya que el control de Xilos era donde debían centrarse los esfuerzos, eliminar a los ghar del lugar proporcionaría un punto desde el que desplegar refuerzos en caso de necesitarlos en la próxima campaña de Xilos.
Parias ghar usando tecnología que ni ellos mismos entienden.
El ataque fue como se esperaba. La Infantería Acorazada usó el factor sorpresa para atacar en varios sectores de la zona del planeta que controlaban los ghar y tuvieron que retirarse a pesar de las inconscientes órdenes de avanzar de sus líderes. A pesar de todo, la operación no fue sin esfuerzo y las bajas fueron cuantiosas en ambos bandos, aunque la balanza ahora se inclinara un poco hacia el lado algoryn.
Ahora solo quedan pequeñas bolsas de resistencia ghar en la zona, y el Prosperato ordena acabar con ellas para terminar de asegurar la zona. Los drones de observación obtuvieron un plano de la zona y detectaron solo seis armaduras enemigas. Aunque su número sea bajo, los algoryn saben que no deben confiarse; su dureza es comparable a vehículos blindados y es necesario contar con armas de apoyo ligero, como mínimo, para poder enfrentarse a ellas.
Por su parte, los ghar que quedaron aislados en la zona esperan a una muerte segura. Intuyen que la atención del Comandante Supremo está dirigida en otros asuntos y no cuentan con su rescate, pero eso es algo que sus mentes, obsesionadas con la guerra y la destrucción, no llegan a vislumbrar con claridad. Plantarán batalla contra uno o mil enemigos: esa es la función para la que fueron creados y la que cumplirán sin vacilar.
Una fuerza expedicionaria algoryn lanza una incursión en un planeta helado. Cualquier parecido con Hoth es pura coincidencia.
Detalles del escenario
Las directrices algoryn son acabar con dos formaciones de armaduras ghar que quedan en la zona como bolsa de resistencia. Ya han sufrido muchas bajas, pero su alto grado de blindaje y su poder ofensivo hacen que incluso pocas armaduras sean un enemigo formidable.
Fuerzas y despliegue
Los ghar cuentan con una formación de tres armaduras de combate y otra de tres armaduras de asalto, ambas con amplificadores y vertidos de plasma. Los líderes de las dos formaciones cuentan con el rasgo Líder 2. Además, estos guerreros saben que la retirada no es una opción y que deben aguantar a toda costa, causando el máximo de bajas en el enemigo. Para representar esto, los ghar no tienen que hacer tiradas de Huida al recibir tantos marcadores de supresión como efectivos en la unidad ni cuando su número baje a menos de la mitad de sus efectivos iniciales. ¡Matar o morir!
Los algoryn cuentan con tres formaciones de IA de cinco soldados cada una con rifles magnéticos, armaduras reflex, granadas de plasma y un dron de observación; una dotación de apoyo de IA con Lanzagranadas-X con un dron de observación; y un vehículo gravitatorio Vengador con un arma magnética de apoyo ligero. Comandando esta fuerza tienen una formación de mando de IA con carabinas de plasma, armaduras reflex, granadas de plasma y un dron de observación.
Las dos formaciones ghar despliegan en la zona que abarca desde la mitad de la mesa hasta uno de los bordes largos, a cubierto si es posible y, si el jugador lo desea, con la orden de Emboscar.
El jugador algoryn no despliega sus formaciones al inicio del juego, pero debe decidir qué unidades entrarán por la mesa en el primer turno y qué formaciones lo harán en el tercer turno como refuerzos. Al menos la mitad de las formaciones deben destinarse a la primera oleada, y al menos una formación deberá aparecer como refuerzo en el turno tres (es recomendable que sea el clase Vengador).
La duración de la batalla será de cuatro turnos. Después del cuarto turno, se tirará un dado de diez caras: con un 6+, la batalla se prolongará un quinto turno.
Objetivos algoryn
Destruir por completo los dos pelotones de armaduras ghar. La presencia enemiga en la zona debe eliminarse por completo para que no suponga ningún riesgo en la próxima incursión en Xilos.
Objetivos ghar
Resistir con al menos una armadura ghar hasta el final. El Comandante Supremo seguro que sabrá ver la valentía de sus hijos y mandará refuerzos como rescate.